Chanchamayo Green Trail: De la Selva su trail

Ahora la aventura nos llevó a la Selva. Estaba segura que no tendría punto de comparación con lo que suelo hacer. Esta sería mi primera vez corriendo en un paisaje salvaje, de bosques húmedos y densos, con vegetación exuberante y una extraordinaria biodiversidad.

La aventura empieza desde que haces tus maletas al salir de casa, así que la aventura trailera selvática comienza así. A las 9:30pm arranca el bus, la emoción ya se sentía, pero como buena runner, unos minutos y listo, ¡bien dormida! Sin duda alguna el paso por Ticlio no era tan fácil a pesar de que estoy ya acostumbrada después de varias experiencias en la altura. Definitivamente tener oxígeno a esos metros sobre el nivel del mar no es cosa sencilla para mí, pero poco a poco será más fácil. Después de pasar los casi 4,900msnm todo vuelve a la calma y continúo mi sueño.

Amaneció y estamos ya sumergidos en el hermoso verde que caracteriza a la Selva. Por suerte el sol no salió ese día, así que no sentía el calor intenso habitual de la Selva Alta. Luego de tomar un súper desayuno con unos amigos, que consistió de una piña deliciosa, de la zona obviamente, plátano sancochado y huevos exquisitos recargué las baterías y nos fuimos a caminar, fueron 10 kilómetros de buena aclimatación y disfrute de esa maravilla de naturaleza. Estuvimos paseando por jardines llenos de lodo, rodeados de plantas increíbles, aromas, arboles de tamaños inmensos, fresas silvestres, frutos de la zona como el quito quito, limas y otros, y finalmente subimos a un mirador desde donde pudimos observar la inmensidad de nuestra hermosa Selva Central. Seguimos caminando y nos topamos con un río, en el cual pudimos remojar los pies por un buen rato y refrescarnos con su limpia y cristalina agua. En ese río encontramos un puente colgante que me pareció genial. Sentí que sólo faltaba encontrarme con Tarzan, jajajaja, hermosísimo lugar.

Pues bien, luego de este lindo paseo ya tocaba regresar a la ciudad para concentrarnos, recoger el kit y quedar así listos para la gran aventura de trail running en La Merced. La Charla Técnica fue corta pero clara, nos dieron los datos necesarios para que los tomemos en cuenta y todo sea un éxito. El mejor dato del día: ¡llevar guantes! Ya les contaré por qué.

Domingo 5:45am ya levantada, dando los últimos arreglos a la mochila, que esta vez gracias a Dios no iba tan pesada. Qué bueno saber que aquí me sobraría el oxígeno y que mis pies no correrían peligro de congelamiento, jajaja, pero descubriría luego que la Selva tiene también sus dificultades cuando haces trail running. Un pequeño desayuno con palta y frutas, obviamente con una deliciosa miel de la Selva y perfectamente lista para empezar. Todos en mototaxi al Lodge Fundo San José donde se daría la partida desde las 7am.

Llegué rapidito y con el primero que me encuentro fue con el gran Remigio Huamán, quien iba a correr la ruta de 35 kilómetros a modo de entreno para la Media Maratón Des Sables Fuerteventura, en España. ¡Foto por supuesto! El ambiente ya era una fiesta, buena música de la región animaba el evento. Todos calentando y preparándose, ya que en pocos minutos se daría la partida. Agüita de COCO para el que estaba de sed, jajajaja.

La Partida

Las instrucciones de mi coach fueron claras, subir a full los primeros 2 kilómetros y 220m de desnivel para llegar lo más pronto a la primera cumbre y tomar posición en la zona de bajada por cuerdas, pues podría haber congestión y ocasionarme mucho retraso. Luego de eso ya debía agarrar mi ritmo normal.

Datos

La ruta de 25 kilómetros, tuvo 52 participantes, las rutas de 35 y 15 kilómetros tuvieron 39 y 70 participantes respectivamente.

Todo listo, el reloj marca las 7:30am y se dio la partida para la ruta de 25 kilómetros. Me tomé muy a pecho las instrucciones de mi coach, así que salí con todo. El detalle fue que esta vez sí tenía oxígeno, así que sin darme cuenta en pocos minutos estaba yo liderando la fila, cosa que en mi vida había hecho. Oía detrás de mí los gritos “Buena Marilu, guíanos” jajaja. Normalmente yo sigo a los demás pero en este caso yo los guiaba y no sabía por dónde ir, jajaja.

Empieza la subida e inmediatamente te sumergías en senderos que se hacían más angostos poco a poco, totalmente cubiertos de plantas, troncos y ramas, la subida no era tan sencilla, las hojas, raíces lo cruzaban a cada metro y el suelo con moho por la lluvia del día anterior, lo hacían más complicado. En algunos lugares hasta resbalaba, era un bosque húmedo y con 10% de desnivel positivo.

La Cuerda

Llegando al KM2 y sin poder ver nada más que árboles, a lo lejos empecé a oír cada vez más fuerte unos gritos extraños, un comando del ejército peruano te recibe, mirándote a la cara, cerrando con fuerza los puños y a gritos te decía ¡Vamosss! Dentro de mí dije ¡Dios, que le pasa! ¿A qué nos vamos a enfrentar? Era la famosa cuerda, totalmente bajada vertical, eran unos 60m de largo en 2 tramos con algunas plantas por ahí, de tierra no muy firme, donde definitivamente sin ellas habría sido imposible el descenso. Respiré profundo, agarré la cuerda y dije ¡Para abajo! Solo lo dudé por un segundo, pero con determinación me lancé. Gracias a Dios tenía los guantes, al comienzo me preocupaba donde poner el pie pero luego decidí deslizar mis manos y casi no apoyar mis pies hasta llegar abajo. Y así fue, con los gritos de ánimo de los comandos llegué abajo en dos patadas, jajaja.

Luego de la cuerda, seguí en ruta, bajadas que no estaban tan complicadas, pero rápidamente iniciaron las subidas hasta el KM13 por senderos maravillosos de jungla cerrada, que en algunos casos era difícil de correr, en otros saltando troncos, raíces, hojas mojadas que resbalaban. El verde era increíble, una experiencia alucinante y totalmente diferente a lo que estaba acostumbrada.

Las sensaciones eran otras. Olores de bosque húmedo, los sonidos eran de pájaros, loros, guacamayos, chicharras, abejorros y abejas, los que iban cambiando conforme subías a la cumbre hasta los 1,620m de altura. Les tengo un “poco” de pánico a los bichos, así que prefería no mirar a los costados. Lo mejor era no tocar las plantas pues nos habían informado en la charla técnica que algunas podían ser venenosas, ocasionarnos urticaria e incluso algunas plantas lechosas dejarnos ciegos por un rato. Así que no quería ni tocar nada, aunque a veces era inevitable, pues en algunos senderos de bajada tenías que mover los arbustos con las manos para poder pasar.

En algún momento pasamos cerca a unas hojas de tamaño muy grande que estaban llenas de huequitos, y es que creo eran alimento favorito de unos gusanos espantosos que pude ver en el piso. Entonces ahí decidí que debía ir más rápido, jajajaja. Felizmente logre salir de ahí al toque. Por supuesto las hormigas estaban por todos lados, y no tenían un tamaño “normal”, parecían alimentadas con avena y espinacas, eran gigantes y muy rápidas, algunas negras y otras rojas. En una de las partes bajas cruzamos un riachuelo espectacular, en un marco de diferentes tonos de verde en las plantas de su alrededor, algunos rayos de luz lograban pasar entre los árboles. ¡Simplemente mágico lugar!

El cielo no estuvo azul esta vez, no hubo mucho sol al inicio sino hasta después de las 10am, pues rápidamente subió la temperatura hasta los 32 grados, al menos los que terminamos máximo a las 12 del día nos salvamos en parte, creo que tuvimos suerte.

Luego de coronar la cima en el KM13, tuvimos una larga bajada de trocha de casi 9 kilómetros, donde a mitad de ella encontramos el segundo PA (punto de avituallamiento) done incluso daban agüita de coco. Los PA estuvieron muy buenos.

Tramo Final

Ya en el KM22 y nuevamente la subida para llegar a la cuerda ¡Sí señor! La cuerda también estaba de subida, pero esta vez la gente ya estaba cansada, así que el ascenso era más lento. Yo si estaba con las pilas recontra puestas y estaba un poco desesperada por subir, pero esta vez tenía a dos chicas que venían haciendo la ruta de 15 kilómetros subiendo un poco acalambradas, así que me tocó esperar casi 9 minutos mi turno a subir, mientras tanto, me hidraté bien pues sabía que quemaría todo en esta última subida. Los comandos seguían ahí animando a la gente a subir y en algunos casos les daban “su empujón”, jajajaja.

Y me tocó el turno y sin dudarlo subí con todo, mis brazos estaban fresquitos y estaba segura que eran mi herramienta perfecta a utilizar. Al llegar arriba me di cuenta que muchos se quedaban acalambrados y otros sentados tomando aire. Yo si seguí la ruta, faltaban solo 2 kilómetros para llegar a la meta, pero la bajadita por el sendero de jungla no fue tan sencilla, había nuevamente que mover ramas, arbustos, saltar troncos, saltar hormigas gigantes, etc. ¡Realmente toda una aventura! Los últimos metros se hicieron muy largos, y los 32 grados de calor ya se hacían sentir, pero ver el arco de la llegada y a los amigos esperándote te dan el empujón que falta para terminar.

Así llegué a la meta, me sentí como soldado en combate. Fue una experiencia indescriptible y creo que como corredor la tienes que vivir. Además de ser la ruta muy retadora, es muy divertida y llena de adrenalina.

Chanchamayo Green Trail ¡De la Selva su carrera! ¡Y con Agüita de COCO si estas de sed! ¡Me encantó! 25 kilómetros verdes y emocionantes.

Marilú Salazar

Deportista, corredora de trail running, coach de PNL, comunicadora, y conductora de los programas de radio La Buena Vibra por internet y Gente Runner por Nacional FM, donde difunde el deporte.

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