Llanganuco Mountain Trail 50K: La ruta más hermosa del Perú

Para esta tercera edición de la carrera Llanganuco Mountain Trail, se realizaron varias mejoras en las rutas respecto al año pasado, se redujo a 3 distancias: 13K, 30K y 50K. En estas nuevas rutas se aumentaron los desniveles positivos hasta los 2,500m (nivel ITRA-3) y se trasladó el “corazón de la ruta” a la zona de Portachuelo - Laguna 69, con lo cual se aumentó la dificultad técnica y altura. En esta edición participaron un total de 107 corredores provenientes de 8 países.

La partida se ubicó en las instalaciones del Llanganuco Mountain Lodge, hospedaje de montaña ubicado a 17 kilómetros al Este de la ciudad Yungay, a una altitud de 3,500 msnm y rodeado de las imponentes nevados Huascarán, Huandoy, Chacraraju y Pisco.

Dadas las condiciones de la carrera, el organizador dió dos alternativas de hospedaje, permanecer en las instalaciones del hotel o participar de un campamento todo incluido, lo cual convierte a esta carrera en toda una experiencia. Fue impresionante observar la buena organización de los campamentos, carpas para alimentos y otras para dormir, duchas con agua caliente, fogatas, etc., sin olvidar las hermosas vistas del atardecer donde los nevados cambiaban de colores naranjas a rojos en pocos minutos hasta el anochecer. Durante la noche, que por cierto es fría, se puede apreciar un cielo limpio de nubes que permite ver las estrellas de nuestra galaxia.

La ruta que decidí hacer fue la de 50 kilómetros. Gran parte de esta se desarrolló entre los 4,500 y 4,800msnm con lo cual la aclimatación previa fue de vital importancia (Trace de trail # 44521). Cabe destacar que en esta ruta, los corredores visitan 11 lagunas del Parque Nacional Huascarán.

La Partida

La partida se realizó a las 5:35am, con unos minutos de retraso ya que estaba programada para las 5am. Éramos 22 corredores dispuestos a enfrentar grandes retos de montaña por las próximas 12 a 15 horas, sin embargo el frío de la noche y madrugada presagiaban un clima muy gélido y poco usual para la época, del cual les contaré más adelante.

Con la ayuda de una buena luz frontal, los primeros 3 kilómetros se desarrollan al lado de un canal de regadío en un falso plano negativo que al final se inserta a una trocha carrozable, la que se recorre unos 500 metros, para luego salir del camino por un puente de rocas incas e ingresar al hermoso e histórico bosque subtropical de abundantes queñuales - el árbol típico de la zona - llamado María Josefa. El claro - luz del amanecer te daba la impresión de estar por momentos en un bosque encantado, donde los sonidos de las aves y torrente de las aguas del río, te hacían sentir por momentos que estabas dentro de un cuento en el que eres el protagonista. Recorrer estos 5 kilómetros de bosque, es una experiencia inolvidable que todo corredor debe probar en algún momento. Al salir del bosque en el KM8.5 y con más de 1 hora de recorrido, se pudo apreciar el amanecer, justo en el momento preciso en el que llegábamos a la Laguna de Llanganuco, fue como estar sumergida en el sueño más hermoso que he podido tener.

Ya estás en los 3,900 metros de altura, te espera un rápido y hermoso recorrido de 5 kilómetros, paralelo a las Lagunas de Llanganuco, lagunas con aguas de intenso color verde - turquesa llamadas Chinancocha y Orconcocha, que en quechua significan laguna hembra y laguna macho respectivamente, donde la laguna macho alimenta a la laguna hembra en simbolizando metafóricamente el apareamiento. Entre las lagunas, en el KM10.5 podrás ingresar a la pequeña Laguna de Yuyucochas, donde la ruta recorre las hermosas playas de fina arena blanca, tan blanca como las nubes que acompañan al cielo de Yungay, con impresionantes vistas del Huascarán, ¡Un lugar difícil de olvidar!

Yuraq-Corral

Llegando al KM13.5 te espera el Punto de Avituallamiento (PA) Yuraq-Corral, que también es punto de partida de la ruta 30K, donde deberás reabastecerte de bastante de agua, hidratantes y fruta, porque en pocos minutos llegaras a Cebollapampa (KM15 D+600), lugar donde se inicia el gran ascenso con 800 metros de desnivel hasta el abra Portachuelo a 4,800msnm, KM19 (D+1400), el cual dejó a más de uno bien golpeado. Es aquí donde varios nos preguntamos ¿qué hacemos aquí? Jajajaja. Desde este punto se puede divisar ya el siguiente PA ubicado en el KM20.

¡Qué frío tan intenso Dios! A esa altura no sabía ni como me llamaba. A pesar de la altura y de la dificultad que tenía para obtener el oxígeno, solo me quedaban dos opciones, o corría y me ahogaba, o caminaba y me congelaba. Así que opté por correr a pesar de casi no poder respirar. Es realmente un momento en el que piensas en seguir adelante sin pensar en nada más, porque hasta los pensamientos te pesan, jajajaja. Esta vez llevé doble guante, pero a pesar de eso, por mucho tiempo no sentía mi dedo pequeño. Por un momento me asusté y pensé que cuando llegara estaría sin dedo, jajajaja.

Por fin llegamos a la bajada donde estaba el PA del KM20. El frío nos estaba matando, la nieve que caía no me dejaba ni ver. Todo estaba mojado y la bajada era un barro fatal. Tenía que doblar los bastones pues no soy experta y suficiente era ya dominar la bajada, pero estaba tan congelada que decidí seguir sin doblarlos y me lancé con todo. Lo genial fue que me ayudaron muchísimo porque los enterraba y dejaba que mis piernas resbalen por el lodo, como si estuviera esquiando. ¡Toda una experiencia! Llegando al PA, te recibía Charlie Good, uno de los organizadores de la carrera y dueño del Llanganuco Mountain Lodge, quien con mucho cariño nos ofreció una sopita para ver si nos calentábamos. Luego, partimos rápidamente pues el tiempo apremiaba.

Laguna 69

En los próximos 8 kilómetros nos esperaba un desnivel de +400m. Esta porción de la ruta se desarrolla en un terreno de roca negra, gradas, barro, nieve, viento intenso y sobre todo mucho frio. Ya llevaba 9 horas en ruta y el tiempo máximo eran 9 horas. Estaba a tan solo 1 kilómetro del corte de Laguna 69. Eran más de las 2pm y aun me faltaban 20 kilómetros de retorno por lo que decidí no continuar. Ya el mal de altura me había afectado el estómago y el dolor de cabeza era intenso por lo que era prudente regresar al PA Yuraq-Corral a rehidratarme. De todas maneras la seguridad de cada uno es lo primero. Al empezar la bajada escuché el sonido de un pito, subo la mirada y era uno de los compañeros que también hacía la ruta. Se encontraba perdido arriba sin ubicar la bajada. Así que uno de los amigos que bajaba conmigo subió a buscarlo. En ese momento me quedé sola. Sentí un poco de temor pues no me sentía muy bien ya con el soroche, pero nada, a continuar. El temor ayudó a olvidar un poco el soroche, así que continué bajando. El camino que se veía corto era interminable. Los compañeros de ruta volvieron a encontrarme, así que el camino se hizo más simpático.

El Retorno

Al llegar nuevamente a Cebollapampa, lugar lindo y verde, ¡Sorpresa! Nos encontramos con un toro. Era un toro inmenso, de color negro brillante y gordo que seguramente estaba muy bien alimentado con esa maravillosa pampa. Al parecer el toro estaba un poco aburrido y decidió seguirnos y mirarnos con cara de pocos amigos. Mis compañeros y yo, a pesar del cansancio corríamos y trepábamos tronquitos para evadir al toro. Lo último que nos faltaba era salir corneados. Jajajja. Menos mal que engañamos al toro y nos perdió de vista entre la maleza.

Llegamos a las 5pm nuevamente al PA Yuraq-Corral, con 12 horas y casi 40 kilómetros en ruta. ¡Felicidad! Había una carpita en la que pudimos refugiarnos un poco del frío. Nos hicieron una sopa y nos comimos toda la bolsa de papitas que había. Dentro de la carpa también estaban unas chicas de nacionalidad argentina y otra neozelandesa, congeladas también, pero con su manta térmica encima. ¡Que tal experiencia! Solo comentábamos la maravilla de esta ruta. Hasta el momento la ruta del Perú más hermosa que he conocido. ¡Durísima! ¡Hecha solo para valientes!

Después de recuperarnos, nos recogieron en una camioneta para llevarnos al Llanganuco Mountain Lodge. Llegamos alrededor de las 7:30pm, con la gran satisfacción de haber hecho esos casi 40 kilómetros con D+ 2,000m en altura, por largas horas y con tanta determinación. Para cerrar con broche de oro, en el campamento nos esperaba una agradable fogata, unas deliciosas hamburguesas de carne y vegetarianas a la parrilla, acompañadas de las infaltables cervezas artesanales. Era hora de compartir con los amigos las experiencias vividas.

Los organizadores de la carrera Charlie Good y Diego Casabonne, el popular “Running Cuy”, se merecen un agradecimiento especial por la organización, el campamento y por brindarnos la oportunidad de conocer la ruta de trail más hermosa del Perú.

LLanganuco Mountain Trail, una carrera para todo aquel que quiera sentir la mágia y el poder de la naturaleza en el Callejón de Huaylas.

Marilú Salazar

Deportista, corredora de trail running, coach de PNL, comunicadora, y conductora de los programas de radio La Buena Vibra por internet y Gente Runner por Nacional FM, donde difunde el deporte.

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