Trail del Jaguar, con carapulcra chinchana y al ritmo del cajón

Todo trailero sabe que la aventura no nace en el cerro, nace desde que sale de su casa! Porque llegar al punto de inicio de entreno, ya es una aventura! Y eso solo lo sabe el que lo vive! #ElTrailero.

Esa aventura inicia dejando atrás el bullicio de la ciudad; y luego es cuando empezamos a vivir!!! Sentir, oler, percibir, y es que así empezó la aventura rumbo a la Ruta del Jaguar.

Tarde de viernes, lista para buscar un bus que me lleve a Chincha. Espera, es viernes por la tarde, imposible llegar al terminal! Solución... Puente Atocongo! Mochila al hombro llegué!!! Los buses directos ya se fueron... que tal un colectivo señorita?

Nos vamos en colectivo! Genial, dos horas y estoy allá. La mochila gigante en la maletera, ya faltan solo dos personas para llenar el colectivo... Llegaron! Y por fin saldremos!

Nunca imaginé que en el colectivo también tendría temor a lesionarme jajaja. Al lado mío un gordito que me aplastó todo el camino. Sentí que mi brazo ya no existía. Mi pierna a punto de quedar tiesa casi debajo de él por dos horas. Yo pensaba... este gordito no puede lesionarme antes de la partida.

Hasta que por fin llegué a Chincha. Agotada y bien apachurrada, directo a dormir pues al día siguiente tocaba disfrutar del entreno. ¡Que emoción sientes cuando vas a conocer una nueva ruta!

A la mañana un desayunito rico con frutita, motores para disfrutar. Estoy lista! Mochila de hidratación en mano! Moto taxi es la voz! Gringuita a donde te llevo? Plaza de Armas, allá voy! Al ritmo del reguetón, platanito en mano y con mucha energía llegamos.

Que mejor manera de conocer una ciudad y sus alrededores que corriendo. Así que empezó la Ruta del Jaguar, organizada por mis amigos de Chincha Running, a quienes agradezco por la invitación. Compartir con la linda gente de Chincha ya lo hacía especial. Y a medida que iba avanzando y entrando ya a los cerros se hacía cada vez más bonito. Recorrimos, trocha, arena, huacas, estuvimos cerca de la playa y para rematar una subida criminal, 15 kilómetros que cerraron con una Carapulcra Chinchana al ritmo del cajón, como debe ser. Qué rico llegar con fuerzas para bailar! Se armó la jarana, las chicas como siempre dando la talla en el baile. Trailero entrenado baila en la llegada sin problema.

Pero aquí no terminó mi aventura, se acabó el día. Paracas está cerca, me llamaba la arena y el desierto... entonces, por qué no?

Rumbo a Paracas

Y es que tener la confianza de saber que somos capaces de ir a lugares inesperados sin planear y saber que podemos recorrer una ruta y entrar a la maravilla de arena solitaria, donde solo estas contigo mismo, y lo único que escuchas es el viento... no tiene precio!

Así empezó mi mañana, con determinación y mochila bien cargada de agua y frutas, partí hacia las profundidades del desierto. Al inicio una ruta espectacular en la Bahía de Paracas, con hermosas aves que decoraban el entorno, sol maravilloso y cielo azul. A medida que iba avanzando entraba ya a lo profundo del paisaje desértico, y empezaba a pisar diferentes terrenos, suelos pedregosos, dunas, arena interminable y mi único compañero, el viento.

Te conectas con tu YO. Donde la respiración y el viento son tus compañeros. Estando en paz con la naturaleza contemplándola con todos tus sentidos. Algo indescriptible, que definitivamente recomiendo vivir.

Esto es lo que nos hace diferentes, es una sensación difícil de explicar. Es lo que llevamos por dentro los traileros. El espíritu aventurero, la fuerza y determinación que tenemos para hacer las cosas, las ganas que le ponemos a la vida y sobre todo el amor por la naturaleza.

Llegó la hora de volver, regresar a casa después de haber alcanzado tu objetivo. Empieza la odisea del retorno, no importa, porque estamos repuestos totalmente a pesar de haber hecho mucho ejercicio y sacrificios para estar ahí.

El colectivo, el gordito, la moto taxi, y todas las aventuras vividas por llegar al punto de partida, al punto donde inicia el todo, realmente valen la pena.

CORRE, VIVE Y SUEÑA!!! No te detengas!!!

Marilú Salazar

Deportista, corredora de trail running, coach de PNL, comunicadora, y conductora de los programas de radio La Buena Vibra por internet y Gente Runner por Nacional FM, donde difunde el deporte.

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