Te acuerdas de que cuando eras niño te decían: no te levantas de la mesa hasta acabar toda tu comida, y así te perdiste varios cumpleaños y salidas a jugar con tus amigos (jajaja ahora me río, pero de chica lloraba)
Bueno, sabemos que nuestros padres tenían la buena intención de mantenernos nutridos, pero hay algo que ellos no sabían y era que este mensaje poco a poco iba quedando arraigado profundamente, llevándonos a continuar comiendo incluso cuando ya no tenemos hambre (un estudio publicado en *Appetite* en 2006 encontró que los adultos que fueron obligados a “limpiar” su plato en la infancia son más propensos a comer en exceso en situaciones sociales).
Otra de las razones que explican por qué seguimos comiendo a pesar de estar satisfechos es la «Teoría del Control del Tamaño de la Porción» la cual dice que las personas tienden a comer más cuando se les sirve porciones más grandes. Además, la disponibilidad y la variedad de alimentos en reuniones sociales pueden estimular el apetito a través del «efecto variedad», donde la diversidad de opciones incrementa el deseo de comer más.
Estrategias
Algunas estrategias para evitar comer en exceso y regular nuestro apetito de manera efectiva son:
- Servir porciones pequeñas: si acabas y si aún tienes hambre, espera 5-10 minutos y sírvete más.
- Evitar distracciones: estar más consciente de lo que comes te dará la sensación de saciedad más rápido.
- Planificar las comidas: Establece horarios regulares para comer y evita saltarte comidas.
- Comer despacio: el estómago tarda en comunicar al cerebro que ya se llenó en aproximadamente 20 minutos, si comes de prisa, tendrás la sensación de que te falta algo más.
- Hidratación adecuada: A veces, la sed se confunde con hambre, así que asegúrate de estar bien hidratado.
- Control de snacks: Evita tener paquetes grandes de snacks abiertos. Si los comes, sírvete una porción en un plato.
- Prestar atención al hambre emocional: Identifica si estás comiendo por aburrimiento, estrés o emociones y busca alternativas.
- Crear un ambiente adecuado: Mantén la cocina libre de tentaciones visuales de comida (haz que tu acceso a la comida chatarra sea difícil).
- Hacer una lista de compras: Planifica tus compras y evita ir al supermercado con hambre (aquí en el grupo te enseñaré como hacer una lista de compras saludable).
La relación con la comida es compleja y está influenciada por múltiples factores. Ser consciente de estos patrones y trabajar activamente para modificarlos puede llevar a una relación más saludable con los alimentos. A largo plazo, estas prácticas no solo mejorarán nuestra salud física sino también nuestro bienestar emocional.






















